Gestiones · 1983–1989
El retorno de la democracia. Del entusiasmo del Plan Austral a la hiperinflación que forzó una entrega anticipada del poder. UCR.
Contexto
Alfonsín asumió el 10 de diciembre de 1983 tras la última dictadura, con una legitimidad democrática enorme pero una economía golpeada, alta inflación y una pesada deuda externa heredada. Su gestión combinó hitos institucionales históricos con una crisis económica que terminó desbordándolo.
Cifras clave
Indicadores de fuentes históricas y públicas del período 1983–1989.
La inflación anual más alta de la historia argentina. El tipo de cambio subió 4.771% frente al dólar en el año.
Nueva moneda y congelamiento frenaron la inercia inflacionaria: el costo de vida pasó de subas mensuales de dos dígitos a cerca del 2% al arranque.
La hiperinflación llevó la pobreza del 25% a comienzos de 1989 al récord de 47,3% en octubre.
El producto se redujo de unos u$s103.000 millones en 1983 a u$s76.000 millones en 1989.
El país arrastraba una deuda externa heredada cercana al 70% del PBI, con fuerte presión de los acreedores.
Hito institucional sin precedentes en la región: juzgamiento civil a las cúpulas de la dictadura. Capital democrático de la gestión.
Dos miradas
El FIAF no toma partido: presenta las posiciones tal como circulan en el espacio público.
Sus defensores destacan el retorno al Estado de derecho, el Juicio a las Juntas, la subordinación de las Fuerzas Armadas al poder civil y la defensa de las libertades. Sostienen que la crisis económica fue en gran parte herencia y contexto internacional adverso.
Los críticos señalan la falta de un plan económico sostenible, el fracaso final del Austral, el crecimiento del déficit y la hiperinflación que empobreció a millones y forzó una entrega anticipada del gobierno.
"El análisis del flujo de recursos no reemplaza el debate político, pero lo hace más honesto. El ciudadano informado es la base de cualquier democracia real."
— FIAF, principio de transparencia